El viaje astral

Hay temas tabú en éste mundo, no sólo hablar de extraterrestres, fantasmas, fenómenos paranormales, místicos o espirituales, implica conocer muy bien la audiencia que se tiene para que no te tilden de loca o (ahora con las redes), te insulten o te agredan. Hay otros temas también controvertidos y son los que tienen que ver con las capacidades extrasensoriales, los poderes ocultos, el don de la ubicuidad, la visión remota, la mediumnidad, el magnetismo, y tantos otros. Hoy quiero hacerles referencia al llamado viaje astral porque además, implica una concepción psico energética de nuestro cuerpo – cuerpo de luz, que aún, cierta visión limitada y materialista no acepta pero que, los saberes antiguos de la humanidad atesoran. Dichos saberes o conocimientos nos dicen que no sólo somos un cuerpo físico, también conforman nuestro ser «otros cuerpos» correspondientes a las diferentes expresiones existenciales que abarcamos como inteligencias que realizan un viaje en el multiverso que llamamos vida y es que, «la vida», la verdadera, la que trasciende ésta materia es sólo la vida del espíritu. No entraré hoy en detalles que para algunos puedan ser muy difíciles de digerir, quiero tan sólo hacerles referencia a esos sucesos de parapsiquismo que todos alguna vez hemos experimentado espontáneamente, durante el sueño. Porque es siempre el mundo de los sueños la puerta a ese infinito inimaginable. Resulta y acontece que cuando una ve un cuerpo durmiente, y lo hace con la segunda vista, logra ver un segundo cuerpo elevado unos palmos por encima del cuerpo físico conectado con éste por un tenue cordón brillante. Les puedo decir que cuando se tiene esa visión es porque el durmiente está soñando, es decir, no todo el tiempo ese otro se separa de nuestro cuerpo físico, pasa sólo cuando nosotros entramos en actividad onírica. Sin embargo, sucede raras veces, hay ocaciones en que ese otro cuerpo no está ni siquiera más elevado de lo normal, simplemente se vá. – ¿A dónde? – Se vá al mundo del ensueño, el otro mundo, el que percibimos sólo con los dones del espíritu, en ese momento podemos decir las que somos videntes que esa persona está viajando en el astral…